No entiendo la gente que dice que todo tiempo pasado fue mejor. Para mí lo mejor de mi pasado es que por suerte ya pasó. Si estás siempre mirando el pasado es porque te quedó algo pendiente, un botón sin cocer, una puntada sin dar… y yo tengo los botones bien cocidos y las lentejuelas bien pegadas, por eso miro solo para adelante. El pasado es como un vestido que nos podemos sacar y no usar nunca más. Dicen que nadie escapa a su pasado.
Aprendí que el que quiere puede y lo consigue. Aprendí que a veces el que arriesga no pierde nada y que perdiendo también se gana.
jueves, 30 de septiembre de 2010
Cuando te preguntas por qué y no tenes respuesta no hay paz, te sentís caer al vacío, no hay pregunta que duela más que ‘por qué’.
Y necesitamos entender eso que nos inquiera, nos perturba, nos genera ansiedad. No entender nos enmudece. Habrá que aceptar lo que no tiene explicación, eso que ocurre sin que sepamos por qué.
Ese absurdo que amarga nuestra existencia, eso que nos deja en soledad preguntándonos una y otra vez por qué, por qué. Ese sin sentido que vuelve nuestra vida irreal, ese por qué que necesita una respuesta urgente, esos por qué que desesperan. Cuando lo absurdo es tan absurdo ya nada importa. Quizá se trata de aceptar que en la vida hay cosas que no tienen explicación… o sí.
También nuestro corazón es como un motorcito chiquitito que todo el tiempo busca y busca, busca encontrar a alguien a quien amar. No se cansa nunca, aunque estemos vencidos él siempre busca y busca, porque un corazón necesita amar.
A veces nos pasamos cincuenta cuadras, equivocamos el camino y el corazoncito sigue ahí, incansable, diciéndonos ‘no es por acá’, pero no lo escuchamos. Creemos que lo que el corazón busca es alguien que nos ame, pero no, el corazón no es tan egoísta, él solo busca alguien a quien amar.
Pero al final siempre el corazón se hace escuchar ¿Cómo ignorar esos latidos que son señales que nos indican el camino? Y yo, estoy escuchando mi corazón, me dice que lo que busco no está ahí, que no estuvo ni estará ahí. Un corazón necesita alguien que se deje amar porque esa es la busca más simple y más compleja de este viaje, alguien a quien amar.
miércoles, 29 de septiembre de 2010
• Siempre me molesto tomar decisiones... Es más! Siempre me molesto tener que pensar en que voy a tener que tomar decisiones. A nadie le gusta decidir, lo se... Hoy hablo de esas decisiones que te toman desprevenida en un día común, como cualquier otro. Es muy difícil decidir. Y más si eso involucra a otros además de uno mismo...